19 feb. 2018

Segunda condena contra España por el recorte a las renovables

La Cámara de Comercio de Estocolmo ha dictado un laudo condenatorio que obliga al Reino de España a pagar 53 millones de euros a Novenergia, un inversor institucional con residencia en Luxemburgo que cuenta con instalaciones fotovoltaicas en Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia y Cataluña. Se trata del segundo arbitraje internacional que pierde España por el recorte a las renovables.

Segunda condena contra España por el recorte a las renovables
La información la publica elconfidencial.com, medio que recuerda que esta es la segunda condena a España después de que en mayo de 2017 perdiera en el CIADI (Banco Mundial) contra Eiser, otro inversor luxemburgués. El Estado aún tiene pendientes tres decenas de litigios por la misma causa, con una reclamación que en conjunto suma 7.565 millones de euros.

De acuerdo con el periódico online, los tres árbitros que forman la corte arbitral nórdica han fallado en contra de España. Su principal argumento para rechazar la defensa de la Abogacía del Estado, que defiende al Gobierno, ha sido el drástico recorte sobre las renovables que supuso la reforma del sector eléctrico de 2013, firmada por el exministro de Industria José Manuel Soria y elaborada por el exsecretario de Estado de Energía Alberto Nadal.

Según la misma fuente, el Gobierno tuvo conocimiento de este laudo el pasado viernes y aún está explorando qué posibilidades de recurso hay sobre la condena. Añade que esta es la primera vez que la Cámara de Comercio de Estocolmo condena a España por esta causa. Las dos reclamaciones anteriores que llegaron a esta corte arbitral, lanzadas por Isolux a través de su filial holandesa, se desestimaron a favor del Gobierno.


Fuentes jurídicas han explicado al medio digital qeu la principal diferencia es que en este caso se ha tenido en cuenta el fuerte recorte de la reforma del PP, algo que no se contempló en los dos laudos anteriores. De hecho, la demanda de Novenergía estima casi el 100% de lo reclamado. De los 60.430.000 solicitados, se ha conseguido que se condene al Estado por 53 millones de euros. El único punto que ha desestimado la Stochholm Chamber of Commerce (SCC) ha sido el relativo al impuesto del 7% a la generación que rige desde 2012. El  laudo condena, además, a España a pagar con un 1,5% de interés desde que se demandó y hasta el momento en que se abone el pago.

España se enfrenta a una treintena más de procedimientos arbitrales internacionales.

Proyectos

Novenergia ha invertido fundamentalmente en energía solar fotovoltaica en España, donde cuenta con una cartera de 7 proyectos y una capacidad todas de 24 MW. Todos estos proyectos fueron construidos entre 2007 y 2008 y están localizados en Castilla-La-Mancha, Extremadura, Murcia y Cataluña, con capacidades que varían entre 1,58 MW y 6,06 MW, según la información ofrecida por el inversor internacional en su página web.

La gran banca no ha tributado por sus beneficios (84.000 millones) desde que estalló la crisis

El Impuesto de Sociedades les ha resultado a devolver en el conjunto de los últimos diez años, pese a que las entidades ganaron 84.000 millones.


Los seis mayores bancos españoles (Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Bankinter) no han pagado, en conjunto, ni un solo euro por el Impuesto de Sociedades desde el inicio de la crisis económica, pese a haber ganado 84.000 millones mientras tanto. Así se desprende de los datos que las propias entidades proporcionaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), como es preceptivo, entre 2008 y 2017.
La factura fiscal de ese periodo, globalmente considerada, ha sido incluso positiva para ellas, al generar un saldo a su favor de 164 millones de euros en números redondos.
Dicho de otro modo, Hacienda no sólo no ha tenido un ingreso neto por la aplicación del Impuesto de Sociedades a los beneficios de la gran banca, sino que ha tenido o va a tener que devolverle dinero procedente de las arcas del Estado; es decir, de todos los españoles.
Ello obedece a las ventajas específicas que disfruta el sector financiero en materia tributaria y que se suman a las deducciones que se pueden aplicar el resto de las empresas. Los bancos generan créditos fiscales, que pueden activar en los ejercicios siguientes, por los saneamientos realizados, por las aportaciones a los planes de pensiones de sus trabajadores o por la compensación de beneficios con pérdidas anteriores.
El Santander no le sale a pagar el Impuesto de Sociedades desde 2011 pese a que nunca ha tenido pérdidas
En los últimos diez años, la entidad que ha cosechado más beneficios es, con diferencia, el Santander (63.428 millones de euros), pero su saldo fiscal por Sociedades ha sido negativo en 1.900 millones. Al banco que preside Ana Botín no le sale a pagar ese impuesto desde 2011, pese a que nunca ha incurrido en pérdidas, ni siquiera en 2017, cuando absorbió al Popular, un banco que supuestamente estaba en situación de inminente quiebra.
Por el contrario, la única de las seis grandes entidades financieras con pérdidas acumuladas desde 2008 es Bankia (16.755 millones de euros), debidas al enorme agujero que contabilizado en 2011 y 2012, coincidiendo con el paso de Rodrigo Rato por su Presidencia. Aunque al volver a los beneficios ha pagado por Sociedades en los últimos cinco años, el balance fiscal del decenio le sigue resultando favorable en 2.642 millones.
De las grandes entidades que han ganado dinero desde el estallido de la crisis económica, sólo tres no han podido evitar pagarle a Hacienda en el conjunto del periodo: BBVA (3.397 millones de euros), Sabadell (503) y Bankinter (787). Caixabank ha tenido una factura a su favor de 583 millones.
Desde el punto de vista de la recaudación, los mejores años para Hacienda fueron 2016 y 2017, ya que la gran banca le proporcionó 2.977 y 2.565 millones de euros, respectivamente, a través del Impuesto de Sociedades. El peor, en cambio, fue 2012, pues las devoluciones ascendieron a 5.206 millones, debido en buena medida a los efectos fiscales de las pérdidas de Bankia.

17 feb. 2018

El Gobierno aprueba el rescate de las autopistas en quiebra

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes el rescate de ocho de las nueve autopistas de peaje que están en quiebra al autorizar la anulación de los contratos con las actuales sociedades concesionarias de las vías.

El Gobierno también ha instado a que se determinen las fechas exactas en las que el Ministerio de Fomento, a través de su sociedad Seittsa, pase a hacerse cargo de las autopistas, según informó el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

En concreto, el Consejo ha autorizado rescindir siete contratos de concesión. Se trata del correspondiente a las autopistas radiales R-3 Madrid-Arganda y R-5 Madrid-Navalcarnero, y a los de la R-4 Madrid-Ocaña, la R-2 Madrid-Guadalajara, la M-12 Madrid-Aeropuerto de Barajas, la AP-36 Ocaña-la Roda, el tramo de la AP-7 entre Cartagena y Vera y la Circunvalación de Alicante.

ruptura de los contratos supone un proceso de trámites administrativos, entre ellos la consecución de informes de la Abogacía del Estado y del Consejo de Estado. Una vez que estén listos, el Consejo de Ministros volverá a ratificar la resolución contractual.

En paralelo, con el fin de garantizar la continuidad del servicio de las autopistas, el Ejecutivo ha instado al delegado del Gobierno en las sociedades concesionarias de autopistas a determinar la fecha en que Fomento pasará a hacerse cargo de estas vías.

Primer rescate el miércoles
Por el momento, sólo hay fecha para el rescate para tres de ellas. La R-4 será asumida por el Ministerio el próximo miércoles 21 de febrero y la Cartagena-Vera y la Circunvalación de Alicante el 1 de abril, en la fecha que el juez dictó para que pasen al Estado.

Fomento prevé asumir el resto de vías entre lo que queda de este mes y el de marzo, si bien fijará la fecha de acuerdo con los juzgados que acordaron su liquidación y con sus administradores concursales, según destalló el Ministerio.

En cuanto a la otra vía quebrada, la AP-41 Madrid-Toledo, el Ejecutivo aún no ha anulado el contrato, dado que esta vía no ha alcanzado la fase de liquidación en el proceso de concurso de acreedores en que están inmersas todas ellas desde 2012.

El objetivo de Fomento con este rescate es "garantizar que las autopistas sigan prestando servicio a los usuarios" tras la quiebra de sus actuales sociedades concesionales, mientras se vuelve a ceder su explotación a empresas privadas mediante un concurso público que "lanzará en los próximos meses", según recordó Méndez de Vigo.

Las sociedades concesionarias de las vías con las que el Ejecutivo rescinde el contrato están participadas por grupos concesionales como Abertis y Globalvía, grandes constructoras como ACS, Ferrovial, OHL y Sacyr, y entidades bancarias.

Factura para las arcas públicas
Una vez que estos contratos de concesión de las autopistas queden definitivamente resueltos comenzará a contar el plazo de seis meses con que cuenta Fomento para calcular y pagar la responsabilidad patrimonial de la Administración.

Se trata del importe que, por contrato, tiene que pagar a sus actuales concesionarios por las inversiones que realizaron para construir las autopistas, un importe que Fomento ya ha reconocido que afectará al déficit público de este año.

El Gobierno unos 2.000 millones esta factura en el plan de estabilidad remitido a Bruselas el pasado otoño, pero los fondos oportunistas que tienen la deuda de las autopistas lo estiman en unos 4.500 millones.

Si bien el Ejecutivo asegura que su cálculo es "orientativo" y que además, espera cubrir parte del mismo con los hasta 1.000 millones que espera obtener con la relicitación de las vías, el impacto en las cuentas públicas podría ser finalmente de unos 1.000 millones.

16 feb. 2018

EVO despidió a 239 empleados por pérdidas y días después presentó beneficios récord

Las cuentas de EVO, propiedad del fondo de inversión Apollo, son elásticas. En diciembre, el banco pactó con el comité de empresa 239 despidos en un ERE alegando una catastrófica situación, según la documentación interna a la que ha tenido acceso este diario. Los despidos, materializados a finales de enero, desgranaban que el banco no podría dar beneficios hasta 2019. Sin embargo, el pasado 8 de febrero, una semana después de que los despedidos salieran por la puerta, el grupo presentó unos beneficios de 24 millones en 2017, lo mismo que el año anterior, lo que supone un récord. La empresa separa el Grupo EVO, que ha ganado dinero, del banco, que sostiene que está en pérdidas, pero los trabajadores sostienen que siempre se concibió como un grupo de empresas.

El 18 de diciembre pasado, EVO Banco acordó con sus trabajadores un ERE que dejaba la entidad en los huesos, lista para la venta. Cerraba 39 de sus 44 oficinas y 239 personas se iban a la calle. Entre las razones se citaban "causas económicas y de negocio que han llevado a una situación económica deficitaria y negativa registrando pérdidas reales en los ejercicios 2016 y 2017 (hasta septiembre) como consecuencia de la incapacidad del sistema de red de oficinas de tener una rentabilidad positiva". Según eso, en los primeros nueve meses de 2017, EVO Banco perdió 2,013 millones de euros. Y si en 2016 dio beneficios fue gracias a "operaciones singulares y no recurrentes".

La empresa aseguraba que sin los despidos el banco no podría sobrevivir. Había que "asegurar la viabilidad económica del banco, en la medida que durante los últimos ejercicios la entidad ha arrojado cuantiosas pérdidas. En este sentido prevemos que con la implantación de la entidad se obtendrán unos beneficios a partir del ejercicio 2019, alcanzando los 8,5 millones en 2021". Al final hubo acuerdo con los trabajadores con condiciones que estos admiten que fueron buenas: 33 días por año trabajado más unos suplementos que en la práctica hicieron que muchos trabajadores se fueran con más de 90.000 euros (el equivalente a unos 50 días por año trabajado). El banco cerró 39 oficinas.

Fuentes de los trabajadores critican como una burla los resultados que presentó EVO una semana después de los despidos. "EVO ha obtenido en 2017 un resultado consolidado después de impuestos de 23,9 millones de euros, en línea con lo alcanzado el año precedente. Durante el ejercicio se ha registrado una evolución positiva en los principales márgenes de rentabilidad, solvencia y calidad del riesgo, alcanzando a cierre de año un volumen de negocio de 5.842 millones de euros, un 5% más que en 2016", afirmó la nota de prensa del 8 de febrero.

Una portavoz de EVO asegura que la explicación es que hay que distinguir EVO Banco del Grupo EVO: "El ERE ha tenido tanto causas organizativas como económicas, y solo ha afectado a EVO Banco a nivel individual y no al resto de empresas que componen el Grupo EVO. En cuanto a las causas económicas, se justifican porque a nivel individual EVO Banco ha tenido pérdidas en 2017". EVO tiene tres patas: el banco y las divisiones de financiación al consumo (EVO Finance y AvantCard Ireland). La empresa mantiene 564 trabajadores.

Fuentes de los trabajadores señalan que esa división es totalmente artificial. "Estaba concebido como un solo negocio. Las oficinas captaban los depósitos sin comisiones e incluso remunerando los depósitos y los pasaban a la financiera para que dieran créditos al consumo. Es imposible que diera beneficios por cómo estaba diseñado. Siempre nos decían que no nos preocupásemos por los resultados del banco porque esto era un grupo. Las oficinas han cumplido los objetivos que planteó el banco a principios de año".

EVO Banco fue creado por César González-Bueno cuando era consejero de Novagalicia imitando a ING Direct, de donde procedía. Cuando la entidad gallega fue nacionalizada, el FROB desgajó EVO y lo vendió a Apollo por 60 millones (el resto fue vendido al venezolano Banesco y rebautizado como Abanca) en septiembre de 2013. La venta de EVO a Apollo data de 2014 y tenía un periodo mínimo de permanencia de cinco años. Así que en teoría no puede vender hasta marzo de 2019, pero ya ha puesto en marcha la maquinaria para tener las autorizaciones necesarias. Los trabajadores critican que las pérdidas del banco son solo una excusa para despedirlos y dejar limpio el banco para poder vender y que la cúpula cobre la prima que tenían prevista.