9 sept. 2017

A ver quién encuentra 40.000 millones

Fue gracioso. Mientras meditábamos en los medios sobre los peligros horrorosos que nos traerá la desconexión catalana, el Banco de España nos advertía de que solo recuperaremos 15.000 millones de los 55.000 que le hemos prestado a los bancos. El País no lo llevó ni en portada. El Mundo relegaba el asunto a un titularcillo calcetinero. ABC decía en su portada bis que “EL BdE da por perdidos ya 40.000 millones de las ayudas a las cajas”. Y La Razón utilizaba la misma expresión exacta en el titular, “El BdE da por perdido el 72%…”.

Se da por perdido este dinero de forma tan natural que no sé por qué tenemos que tomarnos con tal dramatismo lo de perder Catalunya. Las autoridades europeas exigen a los británicos 60.000 millones de euros para comprarse el Brexit. O sea, casi lo mismo que nosotros hemos abonado a la opulenta banca para que continúe desahuciándonos. Hay cosas y cuentas que no se entienden muy bien.

En todos los países desarrollados ha habido que rescatar a la banca. Eso es cierto. Pero, siguiendo con el ejemplo británico, los tataranietos de Enrique VIII hoy ya obtienen beneficios públicos de ese rescate. Se habla poco de estas cosas. Con el tema catalán, ya se sabe que casi todo pasa a segundo plano.

A mí, sin embargo, me gustaría saber qué opinan nuestros grandes medios de este despiste de 40.000 millones que supone el equivalente a 30 años del presupuesto que gastamos, por ejemplo, en becas para estudiantes. O medio siglo de presupuesto cultural. Y me quedo en la obligación de analizar el asunto yo solo, con los peligros que eso conlleva. Ni un solo analista me ha explicado en los medios por qué esos 40.000 millones se han perdido, ya no están, y jamás volverán, cual oscuras golondrinas que en el balcón de Rato venían sus nidos a colgar.

Nadie dice, usando las mismas palabras resignadas dedicadas al rescate bancario, que podemos dar por perdida a Catalunya. No voy a decir yo que sean asuntos comparables. Sinceramente, me parece mucho más importante lo de la banca. Se han hecho muchos más esfuerzos (nos los han obligado a hacer) para rescatar a la banca que para no perder Catalunya. En un país así, a mí también me dan ciertas ganas de apuntarme a la secesión. En cualquier despiste de la Guardia Civil, me instalo una urna en casa.

“Un pequeño destello de autocrítica. Casi un desliz. Fue toda la concesión que el ex subgobernador del Banco de España entre 2006 y 2009, José Viñals, hizo este jueves durante su intervención en la comisión del Congreso que investiga la grave crisis financiera y trata de evaluar en paralelo el papel del Banco de España durante esos años. ‘Podían haberse hecho mejor algunas cosas en las labores de supervisión del Banco de España”, nos informaba El País este viernes sobre el desfalco social al que nos han sometido.

Sorprende la diferencia adjetival entre unos asuntos y otros. Lo de Catalunya es un atentado contra la libertad. Robarnos 40.000 millones es “un pequeño desliz”.

Escribía esta semana en el periódico de Prisa Fernando Savater que “hay cosas que empeoran cuando se pretende dialogar sobre ellas”. Se refiere a Catalunya, no a la banca. Está claro que no se puede dialogar con ni sobre la banca. Es el mandato mediático. Es la ley de la omertá. La que nos enseña sobre qué cosas debemos o no guardar silencio. Sigamos dando ejemplos: el presupuesto de 2016 que el Gobierno destinó a políticas sanitarias fue de 4.001,62 millones de euros. Pero no seamos demagogos. ¿Qué tiene que ver esa mierda de cuatro mil millones con los 40.000 que se perdieron en la banca? Nada. Por cierto, ¿y lo de Venezuela?
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