16 abr. 2018

Noticias climáticas: Portugal y Nueva Zelanda plantan cara a los fósiles

Noticias acerca de una de las consecuencias más temidas del cambio climático: El sistema de corrientes oceánicas conocida como Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC por sus siglas en inglés), está perdiendo fuerza. Un estudio, publicado esta semana en Nature, ha comprobado que la corriente es más débil de lo que ha sido en cualquier momento del último milenio. El debilitamiento más pronunciado se ha producido en los últimos 150 años.

La AMOC tiene una gran importancia porque funciona como una especie de sistema de calefacción global, al arrastrar aguas cálidas desde el ecuador hacia el polo, suavizando las temperaturas de la costa occidental europea (en la que nos encontramos). Por eso en Lisboa los inviernos son más suaves que en Nueva York, a pesar de encontrarse a la misma latitud.

Las personas que firman el trabajo sospechan que la pérdida de caudal de la AMOC se debe al deshielo del Ártico. Al haber más agua dulce en la superficie, esta no podría ganar densidad y hundirse, causando la disrupción de todo el sistema.

Que sí, que llueve, pero…

El Instituto Mundial de los Recursos (WRI por sus siglas en inglés) ha señalado esta semana que España, junto a Iraq, Marruecos e India, está entre los países con más riesgo de sufrir crisis de suministro de agua en el futuro (aunque en un grado inferior a sus otros países). Los datos proceden de un sistema de alerta por satélite que controla el nivel de más de medio millón de embalses en todo el mundo. Según el WRI, el riesgo de sequía se doblará de aquí a 2040 en la práctica totalidad de la mitad sur de la península.

El organismo no solamente señala el cambio climático como causa de estas crisis futuras. Al igual que organizaciones ecologistas como Ecologistas en Acción o Greenpeace, El WRI opina que mejorar la gestión de la demanda se perfila como uno de los mecanismos para evitar las peores consecuencias de la sequía.

El país más cercano y el más lejano

Portugal y Nueva Zelanda están de enhorabuena por diferentes motivos. Esta semana hemos conocido que el país vecino produjo en marzo más energía a partir de renovables de la necesaria para cubrir su demanda. Este logro no se había producido en al menos cuatro décadas. Las plantas de combustibles fósiles funcionaron ocasionalmente para cubrir tramos de alta demanda, pero aun así el 83% de la energía usada en todo el mes en Portugal procedió de fuentes limpias, particularmente hidroeléctrica y eólica.

Y en el otro extremo del mundo, la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Adern, anunció el jueves la prohibición de cualquier nueva exploración petrolera o de gas en aguas del país. Adern explicó que este es sólo el primer paso hacia un futuro libre de emisiones. “Las transiciones tienen que empezar en algún momento y a menos que tomemos decisiones hoy cuyos efectos se noten en 30 años o más, corremos el riesgo de de actuar demasiado tarde”, afirmó la mandataria en un vídeo publicado en su cuenta de Facebook.

Las emisiones del transporte marítimo, con lupa

La industria del transporte marítimo ha estado bajo escrutinio toda esta semana, en la que se ha celebrado una reunión de la Organización Marítima Internacional (OMI). El transporte por barco es responsable de más del 2% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que lo convierte en uno de los sectores que más contribuye al cambio climático.

En el momento de redactarse este artículo, aún no tenemos noticias oficiales del resultado de las negociaciones, que deben concluir este viernes. Según el periódico británico Financial Times, el pacto que se está perfilando incluiría un compromiso de alcanzar en 2050 un recorte del 50% de emisiones con respecto a 2008. Este resultado sería un jarro de agua fría para los estados insulares, algunos de los cuales corren un peligro existencial debido al cambio climático.

Delegados de la Unión Europea también han mostrado su decepción por la falta de ambición del pacto, según recogió Climate Home News. Así, el eurodiputado verde holandés Bas Eickhout definió el acuerdo como “de mínimos”, y la socialdemócrata sueca Jytte Guteland sugirió que Bruselas podría tomar medidas unilaterales (como imponer mínimos para buques que visiten los puertos de la Unión) si no se llega a un acuerdo más ambicioso.

Otro de los sectores que más contribuyen al cambio climático, el del cemento, también ha sido noticia esta semana. Un informe del Carbon Disclosure Project ha recogido que, si no se reducen drásticamente las emisiones de las cementeras, será imposible cumplir los compromisos del Acuerdo de París.

Más contradicciones interministeriales

Tejerina ve a Nadal y sube. Este lunes, en un acto en el Congreso de los Diputados, la ministra de Medio Ambiente aseguró que la Ley de Cambio Climático estará lista “en breve”. Esto contradice, una vez más, las declaraciones del ministro de Energía, Álvaro Nadal, quien aseguró que la normativa no se presentaría hasta que la Unión Europea no aprobara su la normativa al respecto.
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